Delfines rosados, nutrias gigantes y más de 300 especies fueron avistadas en el Meta

En abril de este año, 14 investigadores del Instituto Humboldt, la Fundación Omacha y Cormacarena, acompañados por personas de las comunidades, estudiaron la biodiversidad del río Tillavá en Puerto Gaitán. Se trató de un convenio firmado entre ambas organizaciones y que tuvo como objetivo estudiar las poblaciones de delfín rosado, nutria gigante y otros animales que habitan en la zona.

Con los resultados de las expediciones por el río Tillavá, el Instituto Humboldt le hará entrega a Cormacarena de un estudio que contará con el listado de la biodiversidad acuática y su relación con el delfín rosado y la nutria gigante, además del uso de hábitat, poblacional y de amenazas de las especies.

Colombia y el departamento del Meta contarán con un documento detallado sobre el estado del conocimiento de la biodiversidad de esta cuenca, trabajo que contará con los aportes de las personas locales de la zona”, precisó el investigador del Humboldt.

El equipo de trabajo realizó 47 recorridos, cada uno de 2,5 kilómetros, con el objetivo de detallar con mucha precisión la riqueza del río. Durante los ocho días de expedición fueron identificadas más de 300 especies de animales, aunque los expertos consideran que pueden ser más, pero no lograron ser ubicadas debido al corto tiempo de expedición.

Sin embargo, registrar esta cantidad de especies en un tiempo corto revela que los ecosistemas de la cuenca del río Tillavá están en buen estado.

En la cuenca se evidenció una alta presencia de peces, cerca de 85 especies detectadas en la expedición, más del doble de lo que se conocía hasta el momento. Estos hallazgos permiten considerar que en la cuenca existen más de 150 especies de peces, para lo cual se realizarán otras salidas de campo en la época de lluvias y seca.

En cuanto a especies de macro invertebrados acuáticos, se registraron cinco especies de camarones, una de cangrejo, dos de esponjas, tres de moluscos y más de 30 de insectos. También la expedición arrojó la presencia de cinco especies de tortugas, una de las cuales no tenía registro para esta zona del país: la matamata del Orinoco (Chelus orinocensis).

A través de la instalación de cámaras trampa por parte de la Fundación Omacha y redes en los bosques, la expedición logró identificar 33 especies de mamíferos: roedores, marsupiales, pumas, armadillos y murciélagos. El primer análisis de murciélagos arrojó la existencia de 17 especies, gracias al conocimiento de las comunidades locales e indígenas. El delfín rosado (Inia geoffrensis) es una de las especies más llamativas de las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco. Es el delfín de río más grande, tiene un cuerpo robusto y flexible y un hocico largo y estrecho con más o menos 106 dientes, y se caracteriza por contar con una coloración gris oscura en las crías y gris con rosado en los adultos.

La nutria gigante (Pteronura brasiliensis), también conocida como perro de agua mide casi dos metros de largo y pueden pesar entre 25 y 32 kilos. Su pelaje es de color café oscuro y tiene manchas amarillentas en el cuello, con un patrón único por cada individuo. Los dedos de las manos y pies están unidos por una membrana.

La expedición logró identificar patrones de comportamiento de estas dos especies, además de establecer el estado poblacional, la interacción con los ecosistemas y los recursos hidrobiológicos asociados.