La Presidenta de Asocolflores, Laura Valdivieso, Destaca que las Comunidades y los Territorios de Cundinamarca son Fundamentales para la Floricultura Colombiana.

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 “El éxito de las Flores de Colombia no lo medimos únicamente en toneladas exportadas. Buscamos una relación directa entre bienestar y volumen. Las oportunidades y el desarrollo que generamos para miles de familias y comunidades es nuestro verdadero indicador”, aseguró Laura Valdivieso, presidenta de Asocolflores.

Valdivieso lidera el gremio con una visión que combina la alta diplomacia comercial y una profunda sensibilidad social. Con una destacada trayectoria en comercio exterior y relaciones institucionales, la dirigente llegó a consolidar el prestigio internacional del sector desde el fortalecimiento de sus bases en la ruralidad.

“Cundinamarca y la floricultura de exportación han consolidado un lazo inquebrantable. Esta relación es fruto de un impacto territorial que nos permite mostrar al mundo las mejores credenciales internacionales, sustentadas sobre un liderazgo con sentido social y ambiental, y nuestra indiscutible representación de las mujeres rurales”, dijo la vocera de Asocolflores.

Aporte territorial de la floricultura en Cundinamarca:

La floricultura de exportación genera cerca de 105 mil empleos formales directos en Cundinamarca y es uno de los principales motores de empleo formal rural en el departamento. Según el Dane para 2026, un hogar rural en Colombia está conformado en promedio por tres personas, lo que significa que cerca de 315.000 habitantes de los 59 municipios cundinamarqueses donde la floricultura tiene presencia encuentran en el sector oportunidades de estabilidad, bienestar y desarrollo para sus familias.

Asocolflores y sus empresas afiliadas han fortalecido procesos de convivencia, educación, salud preventiva, cultura y desarrollo comunitario en diferentes municipios de la Sabana de Bogotá.

Uno de los programas más representativos es “Cultivemos la Paz en Familia”, iniciativa que desde 1999 ha beneficiado a más de 50 mil personas en comunidades floricultoras mediante estrategias orientadas a la resolución pacífica de conflictos, el fortalecimiento familiar y la construcción de tejido social.

A esto se suman programas como la entrega de más de 4.000 kits escolares y el fortalecimiento de escuelas rurales en municipios como Chía, Madrid, Sopó, Sesquilé, Gachancipá y Facatativá, buscando aportar a la permanencia educativa de niños y jóvenes en zonas rurales.

El sector también ha impulsado proyectos de formación deportiva, artística y cultural, así como iniciativas de atención integral a la primera infancia. Solo en Madrid, la ludoteca móvil donada por Asocolflores y 10 de sus empresas afiliadas de la región, beneficia hoy a más de 13.000 niños.

En salud, a través de jornadas especializadas para la detección temprana del cáncer de mama, realizadas directamente en empresas y municipios floricultores, se han practicado más de 2.000 pruebas preventivas en territorios como Madrid, Tocancipá, Sesquilé, Gachancipá, Zipaquirá y Sopó.

Además, en municipios como Tabio, Facatativá, Nemocón, Tocancipá y Sopó, la articulación entre empresas floricultoras, comunidades y autoridades locales ha fortalecido la infraestructura educativa, deportiva y comunitaria. Solo desde 2025 se han realizado cinco intervenciones, entre canchas polideportivas, mejoramiento de espacios rurales y huertas comunitarias, beneficiando a más de 1.300 personas.

Aporte ambiental de la floricultura en Cundinamarca:

El sector ha demostrado un compromiso ejemplar con la sostenibilidad. Gracias al sello Florverde Sustainable Flowers, creado por Asocolflores, garantiza en los cultivos de este departamento altos estándares internacionales en el uso eficiente del agua, la gestión responsable de residuos, la reducción del uso de pesticidas y la adopción de energías limpias.

Hoy, el 57% del agua utilizada en los cultivos es lluvia y el 100% de ellos tiene sistemas para su captación y almacenamiento, mientras que el 95% utiliza sistemas de riego por goteo para optimizar este recurso.

La protección de la biodiversidad también es una prioridad estratégica.

En los últimos años se han sembrado más de 55 mil árboles en 12 municipios de Cundinamarca para ayudar en la restauración ecológica y recuperación de sus cuencas hídricas.

A esto se suman proyectos como “Las aves de las flores”, iniciativa que ha permitido registrar más de 158 especies de aves residentes y migratorias en zonas floricultoras, demostrando la convivencia entre cultivos de flores y conservación ambiental.

Finalmente, cabe decir que el sector ha reducido en un 63% el uso de plaguicidas químicos durante los últimos 25 años y ha aumentado un 600% el uso de bioinsumos en la última década.

Articulación de la floricultura en Cundinamarca:

La competitividad internacional de las Flores de Colombia también se construye desde los territorios. Asocolflores y las empresas del sector desarrollan iniciativas para mejorar la movilidad, la seguridad vial, la convivencia y la articulación comunitaria en corredores estratégicos de Cundinamarca como por ejemplo los de Chía y Facatativá.

Del mismo modo, programas como “Pedaleando entre las Flores” promueven la movilidad sostenible y el acercamiento entre comunidad, empresas y biciusuarios, consolidándose como un espacio de integración territorial alrededor de la sostenibilidad y la apropiación del territorio.

Adicionalmente, durante temporadas de alta exportación, el sector desarrolla jornadas de bienestar, autocuidado y prevención de riesgos en la terminal de carga de El Dorado, impactando a miles de trabajadores de la cadena logística en articulación con autoridades y aliados estratégicos.

“Las Flores de Colombia son un símbolo de orgullo nacional y un ejemplo de competitividad en los mercados más exigentes del mundo. Seguiremos trabajando con rigor técnico y diplomacia comercial, pero con la certeza de que el verdadero valor de nuestra floricultura se cultiva aquí, en el bienestar de cada trabajador cundinamarqués y en el desarrollo sostenible de sus municipios”, concluyó Valdivieso.